jueves, 19 de mayo de 2011

Los Deportes - NBA


Dwyane Wade y LeBron James.
Redacción EE.UU.- La pobre imagen que dieron las estrellas de los “Beach Boys” de los Heat de Miami en el primer partido de las finales de la Conferencia Este quedó atrás con la gran labor que hicieron en el segundo para ganarlo por 85-75 ante los Bulls de Chicago en su visita al United Center.
La victoria de los Heat les permitió no sólo empatar la eliminatoria al mejor de siete partidos sino que además consiguieron quedarse con la ventaja de campo que les pertenecía a los Bulls al tener la mejor marca al concluir la temporada regular (62-20).
El tercer partido de la eliminatoria se jugará el próximo domingo en el American Airlines Arena, de Miami.
Esta vez el alero LeBron James, que fue el que peor jugó en el primer partido disputado también en el United Center, de Chicago, se reivindicó ante el base Derrick Rose, que también tiene todas las credenciales de líder y ganador de dos premios consecutivos de Jugador Más Valioso (MVP) de la NBA.
James estuvo dominante durante todo el partido y fue se echó al equipo sobre sus hombros en los 46 minutos que estuvo en el campo para aportar un doble-doble de 29 puntos y 10 rebotes, incluidos siete defensivos.
El “King” puso con el ambiente hostil del United Center para anotar 12 de 21 tiros de campo, incluidos 2 de 6 triples, aunque no estuvo acertado en los lanzamientos de personal al fallar 4 de 7, pero repartió cinco asistencias y recuperó tres balones.
Además, la figura de James surgió en los momentos decisivos del cuarto periodo cuando los Bulls con 6:50 por jugarse habían logrado el empate a 73-73 tras remontar una desventaja de seis puntos con las que habían llegado al final del tercero (65-71) que había sido de 9 tantos (58-67).
Después que ambos equipos se pasaron 2:22 minutos sin anotar, fue James quien rompió la mala racha y lo hizo con un triple monumental para el parcial de 73-76 con 4:28 por jugarse y seguir con otra canasta que iban a pesar como una losa en el animo y juego de los Bulls, que no tuvieron reacción.
James iba a seguir inspirado para aportar otros cuatro puntos más con dos canastas y el escolta Dwyane Wade lo apoyó con otros tres tantos para completar la racha de 12-3 que iba a decidir el triunfo de los Heat.
Wade aportó 24 puntos (8-16, 0-0, 8-10), capturó nueve rebotes, repartió dos asistencias, puso dos tapones y recuperó un balón.
Mientras que el ala-pívot Chris Bosh, que había sido el único que se salvó del mal juego que hicieron los Heat en el primero, que perdieron por paliza de 103-82, consiguió 10 puntos y ocho rebotes.
Pero si los “Big Three” cumplieron con su labor, el factor sorpresa y que iba a cambiar por completo el juego defensivo bajo los aros de los Heat, lo iba a representar el ala-pívot Udonis Haslem, que en 23 minutos aportó 13 puntos para ser el cuarto jugador del equipo de Miami que logró dobles dígitos.
Haslem, que no pudo jugar en toda la temporada por lesión, disputó 23 minutos como reservas, el mayor tiempo que ha estado en el campo este año.
El ala-pívot se hizo sentir tanto en el marcaje a Carlos Boozer, que no pudo ser factor ganador para los Bulls, como con su presencia bajo los aros.
Udonis anotó 5 de 10 tiros de campo y estuvo perfecto desde la línea de personal con 3 de 3, capturó cinco rebotes, dio dos asistencias, recuperó un balón y puso un tapón.
Los Heat, que en el primer partido habían sido dominados en el juego bajo los aros por 45 rebotes de los Bulls y sólo 33 de ellos, en el segundo fueron mejores con 45 por 41 para el equipo de Chicago.
Además la defensa de los Heat silenció por completo al ataque de los Bulls en el cuarto periodo para concluir el partido con sólo un 34 por ciento de acierto en los tiros de campo, el 15 (3-20) de triples y el 61,5 (16-26) de personal, comparados al 47,1; 23 (3-13) y el 75 (18-24), respectivamente, al equipo de Miami.
Esta vez el base estrella y ganador del MVP, Derrick Rose, no pudo convertirse ni en la figura ni en el salvador de su equipo y sus 21 puntos fueron irrelevantes, especialmente, porque necesitó hacer 23 tiros de campo para anotar sólo siete, además de repartir ocho asistencias.
El alero sudanés Luol Deng llegó a los 13 puntos para ser el otro jugador de los Bulls que consiguió dobles dígitos, mientras que el pívot Joakim Noah llegó a los nueve y capturó ocho rebotes.
Peor lo hizo Boozer que aportó sólo siete puntos (3-10, 0-0, 1-2), capturó ocho rebotes, repartió dos asistencias y puso dos tapones, demasiado poco para una noche en la que la de “King” James recuperó su mejor inspiración de estrella y líder.

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